Personal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) inició un plantón pacífico para exigir mejores condiciones laborales y denunciar lo que consideran una situación cada vez más insostenible, tanto para los trabajadores como para los derechohabientes.
Entre sus principales demandas, el personal médico y administrativo señala la imposición de un aumento salarial de apenas 2.9%. A esto se suma una grave crisis operativa: denuncian la falta de médicos, déficit de personal, escasez de plazas 08, así como la carencia de insumos básicos, camas y equipo médico. Advierten que esta sobrecarga de trabajo y las instalaciones deficientes afectan directamente su desempeño y la calidad de la atención a los pacientes.
El conflicto también tiene un trasfondo sindical. Los manifestantes señalaron que durante el Congreso sindical realizado en Playa del Carmen, los días 11 y 12 de septiembre, se aprobaron modificaciones al contrato colectivo y a los estatutos. De acuerdo con su postura, estas reformas podrían establecer sanciones directas contra los trabajadores que participen en manifestaciones, coartando su libertad de expresión.
Ante esta situación, la base trabajadora exige una mesa de negociación sindical real y una respuesta inmediata a sus demandas operativas. Advirtieron que, de no obtener una solución, trasladarán su protesta a la Ciudad de México para exigir formalmente la destitución de su dirigente nacional, el Dr. Rafael Olivos.
El movimiento está respaldado por representantes como Carlos Martínez Contreras, Leticia Cabrera, Paloma Cruz y Yolanda Aide Ortiz Torranza. Los voceros fundamentan sus exigencias laborales en la Constitución Mexicana, la Ley Federal del Trabajo, las normativas NOM-035 y NMX-025, así como en la Declaración de Filadelfia de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) de 1944.

